Sistema Tal

Descripción

En pocas palabras, el sistema Tal es la mayor cadena de producción de todo el verso. Situado justo al otro lado de la línea Perry, los xi’an clasificaron Tal como un Sistema de Producción, con cada uno de sus planetas habitables diseñado para cubrir un propósito industrial específico. Éste es un enfoque típicamente xi’an de la geoplanificación que la humanidad ha empezado a adoptar lentamente, dentro del sistema Stanton en concreto. Tal posee otra característica única: es uno de los pocos sistemas controlados por los xi’an que recibe abiertamente a los humanos. Al tratarse de un importante centro de industria y comercio, muchos creen que los xi’an alientan a los humanos a hacer negocios en Tal para mantenerlos alejados de otras regiones del espacio xi’an.El emisario diplomático de la UEE Jameson Wallach fue el primer humano conocido en visitar el sistema Tal. Tras el Tratado de Paz de 2789, el gobierno xi’an reveló a la UEE la existencia de este sistema; antes de esta revelación, los humanos ignoraban su existencia. La visita guiada por el sistema que le fue concedida al emisario Wallach fue considerada por muchos como un gesto de buena voluntad, aunque los detractores la desestimaron rápidamente como una mera treta de los xi’an. Visten Bana, uno de los detractores más locuaces del tratado de paz, afirmó que «los xi’an están intentando infiltrarse en el Imperio, no con armas o con ejércitos, sino a través de los créditos. El nuevo campo de batalla no tendrá lugar en nuevos planetas, sino en nuestra economía.» Quienes visiten cualquier planeta del sistema Tal puede que necesiten unos cuantos minutos para que su vista se adapte. Los xi’an han asignado un color específico a cada planeta para que esté incorporado en todas sus estructuras. La mayoría de humanos que lo visitan por primera vez encuentran el panorama extraño, espectacular y abrumador simultáneamente. Tras varios accidentes causados por pilotos humanos desorientados, las autoridades de las zonas de aterrizaje de Tal desaconsejan ahora a la gente que intente aterrizar manualmente sus naves. El carácter estricto y singular de la organización de los planetas no termina en su codificación por colores. Aunque la verdadera complejidad del sistema es muy superior a la que un simple resumen puede expresar, los comerciantes deberían familiarizarse con el propósito específico de cada planeta antes de visitarlo para evitarse el bochorno de intentar cerrar un trato en el lugar equivocado del sistema.

CARACTERÍSTICAS
Tal

Tipo

Una estrella de secuencia principal

Tamaño

15 AU

Tipo de Estrella

Enana tipo A

Jurisdicción

Cinturón de asteroides

1

Planetas

7

Jump Points

1

Estaciones Espaciales

0

Descubierto

2789

Tal II está dedicado a la construcción de naves y la manufactura espacial a gran escala. Tal III ofrece productos textiles y alimentarios. Tal IV procesa gases y minerales. Tal V se encarga de la fabricación de productos que abarcan desde materiales de construcción a armas. El sistema tiene una necesidad constante de materias primas, especialmente de hidrógeno y antimateria, para poder mantener sus cadenas de producción funcionando a pleno rendimiento. Los buscadores de gangas y pequeños transportistas deberían asegurarse de haber calculado bien sus cuentas antes de invertir tiempo y recursos en un viaje a Tal. Por otra parte, los comerciantes avispados pueden traer materias primas para venderlas allí y marcharse del sistema cargados de mercancías xi’an. Dada la creciente popularidad de los productos xi’an en toda la UEE, a los transportistas y mercaderes no les debería resultar demasiado difícil vender los exóticos productos xi’an que pueden adquirirse en los mundos habitados de Tal.

A medida que las relaciones con los xi’an han ido mejorando, el turismo al sistema Tal ha aumentado de manera notable. Explore It Tal! (N. del T.: Es un juego de palabras entre «Explóralo todo» y «Explora Tal»), una compañía de viajes con sede en Goss, está especializada en organizar viajes en grupo al sistema Tal para quienes tengan reparos en hacerlo sin guía. Se trata de una opción ideal para quienes deseen experimentar un mundo alienígena sin tener que lidiar por sí solos con sus extrañas costumbres. Para aquellos tan valientes como para ir por su cuenta, aquí tienen unos cuantos consejos. Los buscadores de aventuras y los exploradores suelen visitar Tal II y Tal V en busca de lo último en tecnología naval y armamentística xi’an con el propósito de hallar algo que les otorgue ventaja sobre los demás en el espacio de la UEE. Los amantes de la moda y de la gastronomía acuden a Tal III para probar la comida xi’an en su punto de origen y comprar telas exóticas directamente a sus fabricantes. Las visitas a Tal IV sólo se recomiendan por cuestiones de negocios, dados los riesgos inherentes a sus enormes instalaciones de producción de antimateria.

Planetas

Tal I (Y.ōm’e)

Este pequeño planeta está demasiado cerca de la estrella del sistema para poder albergar vida. Está salpicado de cráteres causados por sondas y misiones mineras en busca de recursos utilizables por el resto del sistema. Hasta donde nosotros sabemos, nunca se ha hallado nada de valor y los xi’an dejan que Tal siga cociéndose eternamente bajo la luz solar. La inmensa cantidad de calor que irradia el rocoso planeta hace que éste parezca brillar y centellear.

Tal II: Oli’xa

Tras su visita a Tal II, el famoso músico Sindo Guerrero se inspiró en la coloración amarilla de todos los edificios del planeta para componer su gran éxito discográfico «Besado por el sol». Hogar de la manufactura espacial a gran escala, Tal II es el centro tecnológico del sistema. Las fábricas del planeta producen algunos de los componentes de naves más avanzados del verso. Esta combinación de manufactura industrial y tecnología ultra moderna hacen que Tal II sea el mundo más ajetreado del sistema. 

Oli’xa (Tal II)

El murmullo constante de la maquinaria y el flujo ininterrumpido de trabajadores entrando y saliendo de los edificios de color amarillo le han granjeado a Tal II el apodo de «la Colmena» entre sus visitantes humanos. No es raro ver humanos viviendo en Tal II, aunque para poder hacerlo, uno debe poseer un permiso de trabajo válido. Las corporaciones humanas también han empezado a buscar oportunidades en el sistema más estables, con MISC habiendo establecido aquí recientemente una pequeña sucursal que facilita su acuerdo de colaboración con los xi’an; esta sucursal fue el sitio central de desarrollo del avanzadísimo software de aviónica utilizado en su nueva línea de naves clase Reliant. Por último, no olvidéis traeros las gafas de sol para proteger vuestros ojos del fuerte resplandor emitido por los edificios de coloración amarilla. ¡Acordáis, sin embargo, de quitaros vuestras gafas de sol antes de interactuar con los xi’an! En su cultura, ocultar los ojos mientras se está hablando con alguien se considera una falta de respeto.

Tal III: Lūng’xyi

Si ésta es tu primera visita al sistema Tal, comienzo por Tal III. Considerado el centro cultural del sistema, sus habitantes están acostumbrados a los visitantes humanos y se muestran muy hospitalarios con los turistas, más de lo que es habitual en el típico mundo xi’an. De hechos, muchos consideran que este planeta es una metáfora perfecta de los propios xi’an. Con la mayor parte del exuberante paisaje cubierto por ordenadas granjas, las ciudades crean un marcado contraste con la naturaleza que las rodea, con el esquema de colores violáceos asignado a sus edificios revelándose de forma abrupta cuando uno se aproxima a una urbe. Como uno de los principales productores de alimentos del sistema y posiblemente de todo su imperio, Lūng’xyi es una parada obligatoria para los entusiastas de la comida xi’an. Quienes no hayan probado alguno de sus platos deberían prepararse para experimentar una sensación sin igual. Algunos platos xi’an están condimentados con especias de sabores tan intensos que provocan pequeños espasmos musculares en la boca de un humano. Esto no es peligroso en modo alguno, pero será una inesperada sorpresa para quienes no estén advertidos. 

Tal III Lūng’xyi
Tal III Lūng’xyi

Algunos humanos consideran esta sensación extraña y desagradable, pero muchos consideran que en realidad mejora el sabor de la comida. La mayoría de restaurantes ajustarán la intensidad de las especias al paladar humano. No temáis preguntar educadamente cuántas especias se utilizan en el plato si el camarero no saca el tema. Sólo tenéis que acordaros de preguntarlo antes de que empiecen a prepararos el plato. Paralelamente, la hermosa y fragante campiña de Lūng’xyi tienta a los humanos con una diversidad visual innata que no existe dentro de sus ciudades. Muchos visitantes desean explorar las zonas rurales, pero pocos llegan a hacerlo. El acceso a dichas zonas suele estar prohibido a los forasteros a menos que éstos reciban un permiso especial y cuenten con la guía de un xi’an. No hay que olvidar el pequeño incidente diplomático que tuvo lugar en 2890 cuando un habitante de Prime, Shinji Shapiro, fue arrestado tras ser hallado deambulando a solas por la campiña de Tal III. La industria textil de Tal III atrae a este planeta a muchos de los diseñadores más afamados de la UEE. Los diseños y telas que pueden obtenerse aquí no tardaron en llegar a las pasarelas de Terra y de la Tierra para luego crear tendencias por todo el Imperio. Ciertos compradores perspicaces llegan incluso a planificar sus viajes a Tal para que tengan lugar mientras en la UEE se están celebrando importantes certámenes de moda, y así poder estar ya, cuando se haya determinado cuál es la nueva tendencia del momento, en el lugar adecuado para comprar la mayor cantidad posible de telas o diseños que se han puesto de moda. Las cualidades poseídas por el sector de la confección de Lūng’xyi atraen también a amantes de la moda que acuden al planeta para comprar ropa hecha a medida. Algunas tiendas llegan incluso a ofrecer sastres especializados en modificar prendas xi’an para adaptarlas de manera más favorecedora a las formas del cuerpo humano.

Tal IV (Lixāuu)

Tal IV, es el menos visitado de los planetas habitables del sistema, y por una buena razón. Alberga importantes instalaciones de procesado y refinerías. A menos que tengas negocios por hacer aquí, probablemente sea mejor evitar este lugar. A pesar de que los edificios de Lixāuu son de color verde, éste es un planeta obrero de pies a cabeza (N. del T.: Es un juego de palabras con «blue collar», término que se utiliza en inglés para referirse a los obreros, creándose la paradoja de que los edificios son de color verde pero quienes residen en ellos son de «cuello azul»), con su población constituida mayoritariamente por transportistas y trabajadores de las refinerías. Aunque los refinados platos que hay en Lūng’xyi suelen acaparar la mayor parte de los elogios del mundo culinario, quienes buscan una experiencia más auténtica afirman que ésta puede ser hallada en los puestos de comida para la clase obrera que hay hacinados en torno a casi todas las numerosas plantas de procesado del planeta. Casi tan omnipresente como los propios puestos es caliente y espesa bebida fermentada denominada “yahlu” que los obreros ingieren antes de empezar a trabajar. Una advertencia: la atmósfera de Tal IV contiene pequeñas cantidades de ácido, pero afortunadamente no en una concentración suficiente para dañar los edificios, las naves o a los habitantes que vistan prendas apropiadas. Ésta fue la principal razón por la que los xi’an eligieron situar aquí sus industrias más contaminantes en vez de otras que pudieran atraer más tráfico. Dicho esto, si te encuentras en Tal IV en medio de una tormenta, probablemente será mejor que busques refugio lo antes posible y procures evitar que las gotas de lluvia entren en contacto con tu piel desnuda.

Tal V: Ryōl

Que no se diga que los xi’an carecen de sentido del humor. Tal V, cuyos edificios muestran de manera prominente un color naranja oscuro, alberga un elevado porcentaje de los complejos industriales dedicados a las fases finales del proceso de fabricación de todo tipo de armas. Si uno se está aproximando al planeta en el momento y el ángulo adecuados, los rayos del sol se ven reflejados en el naranja oscuro de los edificios de una manera que casi podría confundirse con los disparos de armas de energía. Muchos humanos han pasado por Ryōl en busca de armamento avanzado para su uso personal o para instalarlo en sus naves. Dado que los xi’an siguen manteniendo en secreto gran parte de su tecnología, a los visitantes humanos sólo se les concede acceso a ciertas partes del planeta. Dichas zonas contienen una fuerte presencia militar xi’an, pero que eso no os disuada de pasar por aquí para comprar el último bláster. Los visitantes han notificado muy pocos delitos o actos violentos. Esto se debe en parte a la abundancia presencia de personal de seguridad armado, pero también a que, a la luz del tratado de paz, el gobierno xi’an parece deseoso de evitar confrontaciones con los humanos tanto como sea posible.

Tal V Ryōl
Tal V Ryōl