Esquadron 88 (El escuadron perdido)

Historia del Squadron 88

Squadron 88

Durante casi tres siglos, el escuadrón 88 estuvo entregado a su lema “Aguante y entrega”. El linaje del escuadrón se remonta hasta la segunda guerra Tevarin, aunque nunca llegó a entrar en acción de forma directa en el conflicto. Pasó la mayor parte de su tiempo en la línea Perry y finalmente hizo el sacrificio definitivo durante la caída de Caliban, lo cual le valió su fama. Fue allí donde el 88º se ganó su célebre y fatídico sobrenombre “El escuadrón perdido”. El 88º se formó en 2608 conforme el aparato militar Tevarin presionaba al imperio por segunda vez. Su líder, Corath´Thal, sabía que el poder militar de la armada de la UEE sobrepasaba sus fuerzas, por lo que hizo un uso experto de las tácticas de guerrilla para aterrorizar a la población humana y obligar así a la armada de la UEE a dividir sus recursos. Como respuesta, la armada reorganizó su escala de rangos para poder responder mejor a la asimétrica estrategia de batalla Tevarin. Fue durante esta reestructuración cuando el 88º vió la luz. Clasificado como un escuadrón de apoyo, el 88 proporcionó soporte logístico para ayudar a los divididos frentes de batalla y a la población civil azotada por los inesperados ataques Tevarin. Su diversidad de operaciones dio como resultado un escuadrón que llegó a ser conocido como apto en todo tipo de tareas, pero maestro en ninguna de ellas. Era capaz de establecer de forma eficiente una línea de suministros segura, configurando y gestionando balizas de sensores o lanzándose a la batalla inesperadamente. Aunque el 88º nunca fue conocido por sus pilotos de combate, formó a algunos de los mejores oficiales de logística. El gran rango de tareas que les era asignado hizo que sus miembros comprendiesen la variedad de roles que tenía la armada, dando como resultado una cultura de astronautas entregados a mejorar la armada en cada una de sus facetas. Con la resolución del conflicto Tevarin hacia mediados del sigo XXVII, el 88º fue reasignado al sistema Castra conforme la guerra fría con los Xi´An se intensificaba. Aunque técnicamente no estaban destinados en la línea Perry, los documentos desclasificados bajo el Acta de Verdad Histórica del emperador Costigan en el 2941 revelaron que el 88º participó en al menos cincuenta misiones que se produjeron en sistemas pertenecientes a la línea Perry. Aunque asumieron muchos roles, principalmente proporcionaron asistencia logística y de re-abastecimiento a los escuadrones encargados de patrullar las fronteras. Tras el descongelamiento de las relaciones con los Xi´An y el fín efectivo de la guerra fría que vino con la firma del tratado Kray/Akari, el 88º se convirtió en parte integral de la transición del sistema Castra desde un sistema militar cerrado a un sistema abierto al público. Cuando los primeros convoyes civiles entraron en el sistema , el 88º tuvo el honor de liderarlos hasta Sherman en el monte Olimpo. Para muchas personas ajenas a la armada esa fue la primera vez que oyeron hablar del 88º, trágicamente, no sería la última.

 

El siguiente destino

Squadron 88 Ataque vanduul

Tras ayudar al sistema Castra en su transición hacia un sistema abierto, el escuadrón 88 fue nuevamente transferido. Fue relocalizado en el sistema Caliban y establecieron operaciones en Crion (Caliban II). Aunque habían pasado más de setenta años desde que los Vanduul arrancasen Virgil de las manos de la humanidad, Caliban seguía estando bajo amenaza. El sistema se enfrentaba esporádicamente a ataques perpetrados por pequeños clanes. Aunque esos ataques fueron rechazados, estaba claro que el sistema era un objetivo y que las cosas solo podían ir a peor. La presencia del 88º se anunciaba como un signo de que la UEE se preocupaba por mantener a los Vanduul lejos del sistema, pero en realidad, las situación no estaba tan controlada. Aunque se encargó al escuadrón la tarea de mantener y reparar la envejecida red de sensores, documentos filtrados que siguieron a la caída de Caliban mostraron que los mandos del 88º discutían a menudo con altos rangos de la armada sobre recursos y financiación. En 2878, Avery Sinaga, la comandante del escuadrón, llegó a pedir que se le reasignase a otro destino a no ser que recibiese los recursos necesarios para proteger Caliban. Consecuentemente fue enviada a otro escuadrón diferente, a pesar de este hecho, años después, la comandante declaró que lamentaba no haber estado junto a sus tropas cuando más la necesitaban.

 

La caída de Caliban

Oficialmente, Caliban tenía todo lo que pudiese necesitar para defenderse a sí misma: Una vasta red de sensores de alerta temprana, armamento antiaéreo posicionado en su cinturón de asteroides e incluso patrullas suplementarias por parte de su competente milicia para apoyar las labores de vigilancia en el sistema a cargo del escuadrón 88. Toda esa infraestructura estaba ahí para evitar una tragedia; aún así esa tragedia se produjo el 7 de Julio del 2884. Aun no se sabe a ciencia cierta como un clan Vanduul de tal magnitud pudo evitar la red de sensores al entrar al sistema, pero los pilotos del 88 en patrulla cerca de Caliban IV fueron los primeros en avistar a los agresores. Se emitió una señal de socorro, pero el mensaje que la acompañaba se cortó. El resto del escuadrón se movilizó para hacer frente a la amenaza, sin saber lo abrumadora que era. Tan solo cuando las rápidas naves exploradoras se acercaron al clan que se aproximaba pudieron darse cuenta del verdadero alcance de la amenaza. En el corazón de la fuerza Vanduul se discernía una Kingship. Con kilómetros de largo y potencia de fuego suficiente para eliminar una flota entera, un solo escuadrón no tenía ninguna oportunidad. Inmediatamente el 88 lanzó drones de comunicaciones para pedir refuerzos. Basándose en la distancia y el tiempo de respuesta, el escuadrón sabía que pasarían como mínimo un día o dos hasta que recibiesen algún tipo de apoyo. El comandante Randall, a cargo del escuadrón 88, rápidamente cambió la estrategia de defender Crion a organizar y defender convoyes de evacuación militar para desalojar el sistema. Conforme trepaba a su nave para liderar los esfuerzos, el comandante Randall le dijo al 88 que el objetivo no era conseguir contar bajas enemigas, sino contar el número de civiles que habían salvado, “Debemos aguantar firmes ante el enemigo y entregar la salvación a estas personas. Somos el 88º. Si se debe hacer algo, nosotros somos los que lo hacemos.” Durante dos largos y brutales días, los hombres y mujeres del 88º lucharon sin miedo por retrasar lo que parecía inevitable, esperando que llegasen los refuerzos. Superados en todos los aspectos por su enemigo, dieron todo lo que tenían por ralentizar e interferir ante los atacantes. Cuando finalmente la segunda flota llegó a Crion, quedaron conmocionados al descubrir a algún superviviente entre toda aquella devastación y un planeta completamente en llamas. Las bajas civiles fueron enormes y los valientes pilotos del 88º sufrieron incluso más. Sin embargo, gracias al increíble sacrificio del escuadrón, millones de civiles pudieron escapar del sistema. La segunda flota rápidamente maniobró para rescatar a cualquier humano que pudo encontrar para seguidamente abandonar también el sistema. Caliban ha estado bajo control Vandul desde entonces. Por respeto por las familias de aquellos que perdieron su vida, los informes exactos sobre las bajas han permanecido clasificados, pero por lo que los historiadores han logrado recomponer, sabemos que las pérdidas se encuentran entre las más devastadoras de toda la historia de la armada. Un hecho revelador es que, tras la caída de Caliban, la armada de la UEE retiró de forma oficial el escuadrón 88, consolidando así el legado de haber hecho el último sacrificio por su imperio y haciendo que a día de hoy el público les haya concedido su evocador sobrenombre, “el escuadrón perdido”.