La Batalla por Idris IV

Retaliators, atacando sobre Idris IV

La batalla que cambio a la humanidad

La guerra Tevarin había rabiado en su segundo año. Aunque los Planetas Unidos de la Tierra hubieran logrado reclamar algunas victorias decisivas, los Tevarin fueron implacables, ganaron terreno en el Sistema Centauri y empujaron a las fuerzas de la UNE  (Unión de Naciones de la Tierra, anterior a la UEE) haciéndolas retroceder hasta el sistema Ferron. Hacia finales de agosto del 2544, el general Trevor Borland se estaba impacientando. En una reunión estratégica con sus consejeros, expresó su temor a que dejar las líneas de batalla igualadas, pudiese complacer a ambos bandos y avocarlos a una estancada guerra de desgaste. Su deseo era “desequilibrar a los Tevarin, desafiar sus expectativas de cómo los habíamos estado enfrentando en la guerra”. Durante la semana siguiente, Borland, el Alto mando y sus consejeros dieron forma a lo que más tarde se haría llamar operación némesis. La Inteligencia militar había identificado un astillero Tevarin en la superficie de Idris IV que al parecer servía de punto de lanzamiento y reparación de la mayoría de cazas que operaban en el sistema así como de centro operacional de varias estructuras Tevarin desconocidas que se estaban construyendo alrededor del globo.

El objetivo de némesis era asegurar esa posición para servir de zona de operaciones avanzada desde la que poder afianzarse de nuevo en Idris. El Departamento militar de desarrollo e investigación de la UNE aceleró la producción de los nuevos torpedos R27HE “Desgarra-Fuselajes”, y hacia el 17 de septiembre ya estaban listos para la misión. Las fuerzas navales se reunieron entorno al punto de salto de Ferron mientras el ejército y los marines entrenaban incansablemente a sus tropas en técnicas de invasión planetaria (no probadas por aquel entonces). La operación némesis era un plan audaz y divisivo. Tras su entrada en Idris, la ola de invasión inicial de portacazas, destructores, corbetas y transportes debían ignorar todas las naves capitales Tevarin y empujarlas dentro del sistema tratando de forzar la batalla sobre Idris IV. Naves específicas se irían desprendiendo del grupo principal para así formar una línea defensiva entre el objetivo y el punto de salto a Ferron. Naves del ejército y los marines invadirían la superficie del planeta, tomarían puntos de control militares y aguantarían hasta que un flujo constante de refuerzos pudiese dar soporte a la línea defensiva y establecer contácto con la ola de invasión inicial que asediaba el planeta desde la órbita.

La operación comenzó oficialmente el 30-09-2544 a las 13:45. El contacto enemigo tuvo lugar inmediatamente después de entrar en Idris. Un escuadrón de naves con una carga personalizada de misiles cruzó primero el punto de salto descargando una miríada de cohetes antes de que el resto de la flota llegase. La ola inicial comenzaba su empuje a través del sistema Idris. Las naves capitales Tevarin trataron de interceptar y entablar combate con la armada de la UNE pero la flota mantuvo la velocidad y el rumbo hacia Idris IV. Finalmente, una vez que el ejército y los marines desplegaron sobre la superficie del planeta, la armada viró para encarar la lucha. La batalla sobre Idris IV comenzó en serio cuando los defensores respondieron desde la superficie. Tres transportes cayeron durante el descenso antes de que los enfrentamientos cubriesen la superficie. El batallón 112 bajo el mando del coronel Tio Koshi asaltó el astillero (nombre en código “la colina”) con el apoyo de las compañías mecanizadas Alfa, Bravo y Charlie, prestadas por la 3ª unidad expedicionaria. Después de seis horas de combate, el 112 y los marines tomaron la colina. Por un momento, parecía que la operación sería un éxito rotundo.

Entonces el momento pasó. Los Tevarin desencadenaron un ataque devastador sobre la flota en órbita sobre Idris IV. Las estructuras que los Tevarin estaban construyendo resultaron ser un prototipo de sistema de defensa planetario. Dos portacazas fueron aniquilados en segundos. Las naves de la UNE restantes se dispersaron para evitar los disparos que provenían del planeta. En un nuevo revés, los recién estrenados torpedos desgarra-fuselajes comenzaron a fallar, explotando en sus tubos o fallando al armarse cuando eran disparados. En la superficie, las fuerzas Tevarin que habían abandonado la colina volvieron con renovado vigor. Tras escuchar los informes de las naves, el 112 se dio cuenta de que muy pronto estarían solos. Su escolta mecanizada estaba ya al cincuenta por ciento de sus números originales y los soldados no estaban familiarizados con las instalaciones como lo estaban sus enemigos por lo que les resultaba difícil asegurarlas. La siguiente rotación planetaria duró una eternidad. Las naves de la armada lucharon contra ola tras ola de combatientes Tevarin sobre Idris IV, negándose a ceder ni un centímetro, sabiendo que cualquier espacio perdido condenaría a las tropas terrestres a una irremediable sentencia de muerte. El 112 sufrió una pérdida devastadora cuando un caza Tevarin bombardeó el complejo, dejando
caer una bomba de anti-materia que mató al coronel Koshi y su personal de mando. Las desmoralizadas fuerzas terrestres comenzaron a dispersarse y los Tevarin se dieron cuenta de ello. Lo que quedaba de la 3ª unidad expedicionaria Bravo murió en la ofensiva. El resto de marines que quedaba con vida y el 112 retrocedió para tomar posiciones defensivas en el interior. El comandante Michael Colorry del 112 cayó. La compañía Charlie trataba de orquestar un plan de extracción cuando la bala de un francotirador le quitó la vida. El segundo al mando, un joven y ambicioso
apitán llamado Ivar Messer, asumió el mando de la compañía.

 

Retaliator

Pareja de Bombarderos Retaliator batalla de Idris IV

Messer comenzó a ordenar a la flota de bombarderos Retaliator que hiciesen pasadas de bombardeo peligrosamente cercanas mientras organizaba puntos de emboscada con los soldados supervivientes. Durante horas, los bombarderos dejaron caer carga tras carga de artillería altamente explosiva sobre las convergentes tropas Tevarin. Messer no se detuvo ahí, organizó una pequeña fuerza de reconocimiento para destruir el sistema de defensa planetaria que estaba devastando la flota sobre ellos. Tomaron un esquife Tevarin que había sido derribado y se colaron tras las líneas enemigas. El equipo infiltrado, dirigido por el sargento Adam Corr, se las ingenió, no solo para descubrir el nexo del sistema de defensa, sino para además tomar el control de él. Volvieron la devastadora arma contra la concentrada flota Tevarin, lo suficiente como para permitir que los refuerzos navales de la UNE pudiesen entrar en el sistema. La Batalla de Idris IV había tomado otra dirección. Durante las próximas horas, las fuerzas de Tevarin comenzaron a retroceder. Lamentablemente, Corr y su equipo tuvieron que abandonar y detonar el sistema de defensa antes de que los refuerzos llegaran. Conforme el humo se despejaba en Idris IV, más de cien naves capitales, miles de cazas y setenta mil vidas yacían en ambos bandos. Messer y sus fuerzas seguían manteniendo la colina. Sus acciones habían cambiado decisivamente el rumbo de la batalla. Más tarde, la victoria en Idris IV movilizaría a la población de la UNE, haría subir el índice de reclutamiento y daría el ímpetu necesario para llevar la guerra a los sistemas Tevarin. En el centro de todo esto, un joven y ambicioso capitán Ivar Messer, cuya degustación del poder comenzó a empujarle a un camino que cambio el curso de la historia de la humanidad para siempre.

Fuente; Vendaval, ‘Vendaval de Noticias’, ‘Hoy en la Historia’, pagina web de Ciudadano Estelar.