Anthony Tanaka

Historia

La vida dolorosamente Corta de Anthony Tanaka, 3 de diciembre, 2757 TET.

Ya habían pasado más de doscientos años desde que Ivar Messer ascendiese al papel de primer ciudadano, la primera fase en su evolución hacia primer emperador. A lo largo de aquellos siglos, la familia Messer fué cerrando el cerco sobre la fuente de poder, arrebatándole al senado gran parte de su autoridad y corrompiendo la fiscalía hasta convertirla en su fuerza policial privada. El miedo hacia los Xi´An y los Vanduuls, inicialmente usado por Messer para consolidar su poder, había mantenido al pueblo en consonancia con él y finalmente contribuyó a su sumisión. Anthony Tanaka no sabía nada de la historia que los llevo hasta ese punto. Nacido en los barrios bajos de Newcastle en Borea, planeta del sistema Magnus, Anthony sólo conocía un mundo lleno de puntos de inspección y brutalidad gubernamental. En aquel entonces, Magnus se había convertido en el principal punto de fabricación de municiones para la masiva maquinaria bélica de la UEE, por lo que la población local se vió sujeta a un creciente escrutinio y fue objetivo de constantes inspecciones aleatorias para encontrar a los indeseables y traidores contra los que advertían los mensajes propagandísticos. Vecinos y amigos desaparecían en mitad de la noche y la única respuesta oficial era que estaban relacionados con casos de actividad “sediciosa” o “anarquista”. Los padres de Tanaka trabajaban en las fábricas y vivían sin hacer preguntas bajo un manto de miedo constante. A la edad de siete años, Anthony fue llamado a trabajar en la fábrica de Airbol. Sus padres no se atrevieron a expresar ni una palabra de protesta. Hundieron sus hombros y agacharon la cabeza.

Monumento a Anthony Tanaka, Levski (Delamar) Sistema Nyx

Tanaka comenzó a trabajar en la división de municiones de Airbol, su escasa estatura le permitía limpiar los sistemas de depurado con más eficiencia que a los adultos. Durante cuatro años, Anthony vivió junto a otros cincuenta trabajadores infantiles en unos barracones de la compañía, trabajando seis días a la semana, teniendo que invertir su único día libre en asistir al programa de educación obligatorio sobre la historia de la humanidad. El salario era prácticamente inexistente y era absorbido por los gastos de alojamiento, educación y comida impuestos por Airbol. En el año 2757, Lane Corpos, un primo lejano del emperador, fué señalado para administrar Magnus después de un notable descenso en la calidad de los productos. Corpos, era conocido por su carácter despiadado. El emperador creyó que podría “instar” a la población del sistema a volver a los anteriores estándares de calidad. Su primera medida fue anular el programa de educación y obligar a los trabajadores menores de edad a trabajar los siete días de la semana. Las condiciones de trabajo empeoraron rápidamente, especialmente cuando la guardia, una unidad de agentes de la fiscalía asignados como los matones personales de Corpos se hicieron cargo de la seguridad. Los turnos se extendieron en dos, cuatro y seis horas sucesivamente. La comida disponible se redujo hasta la cantidad indispensable de nutrientes que permitiese a los “empleados” trabajar sin desfallecer sobre las máquinas. Finalmente, las cotas de crueldad e indiferencia fueron tales que lograron despertar algo en los oprimidos y derrotados trabajadores. Encontraron un límite en el cual no podían aguantar ni un agravio más.

El 3 de diciembre de 2757, en la cola de cambio de turno tras trabajar durante dieciséis horas, el capataz de Anthony Tanaka le ordenó que cubriese el turno de trabajo de un compañero que había entrado en choque anafiláctico tras estar expuesto a las sustancias químicas de un contenedor roto. Anthony se negó. Ese muchacho de doce años demacrado por el agotamiento y la desnutrición, se plantó en contra de la orden del capataz. Una y otra vez, el muchacho se negó. El capataz trató de hacer callar al niño, pero el muchacho siguió negándose. Su voz fue sobreponiéndose sobre el alboroto y los chillidos que inundaban la fábrica, atrayendo la atención del resto de trabajadores que finalmente se quedaron observándole en silencio. Poco a poco las máquinas se fueron parando hasta que el único sonido que quedó fue esa voz desafiante, ese sollozo con el que Anthony Tanaka una y otra vez rechazaba trabajar más. Un guardia entró en la fábrica. Tranquilamente se acercó al joven muchacho, se quedó mirando su sucia cara y en ese momento desenvainó su arma de mano. Durante todo el tiempo que duró el episodio, ninguno de los trabajadores hizo nada. Ese no fue el final de Anthony Tanaka. Videos del suceso salieron de contrabando fuera de la fábrica y llegaron a todos aquellos lo suficientemente valientes como para desafiar al emperador. Un sentimiento se estaba gestándo desde hacía tiempo…El deseo de incendiar la institución corrupta que había dominado a la humanidad. Anthony Tanaka se convirtió en símbolo de ese espíritu, la complacencia de la humanidad con la crueldad de los Messer había llegado a su fín. Todavía se necesitarían treinta y cinco años más, pero, de alguna manera, la era de los Messer comenzó a caer cuando ese disparo acabó con la vida dolorosamente corta de Anthony Tanaka.

Fuente; Vendaval, ‘Vendaval de Noticias’, ‘Hoy en la Historia’, foro  Ciudadano Estelar.