Comercio entre Culturas

Corporaciones

La UEE es una sociedad ferozmente capitalista. A medida que la UEE se va sumiendo en un periodo de fuerte tensión económica, algunas corporaciones están empezando a arruinarse, pero las más poderosas (y con menos escrúpulos) de entre ellas se están aprovechando de la situación para intentar forzar los límites que les habían sido impuestos hasta ahora. Están descubriendo que, aunque todo el mundo lo está pasando mal, el dinero que han conseguido acumular les está abriendo nuevas oportunidades debido a que ahora hay bastante gente del gobierno dispuesta mirar hacia otro lado si reciben dinero a cambio.

Corporación Corporativa

Las corporaciones más grandes normalmente poseen “oficinas nodo” repartidas por toda la galaxia. Cada una de estas oficinas es responsable de un sector. El tamaño de estos sectores varía según el tamaño de la corporación propietaria. Debido al retraso que siempre se produce en las comunicaciones, muchas corporaciones han descubierto que les resulta más eficiente tener una serie de altos ejecutivos dispuestos estratégicamente por todo el espacio de la UEE para que puedan reaccionar con mayor rapidez ante cualquier problema o situación que pueda surgir. La sede de la corporación puede estar ubicada en prácticamente cualquier sistema. Muchas corporaciones han preferido establecer su sede en la Tierra o en Terra debido al prestigio asociado a estos mundos. Unos cuantos fabricantes de naves y armas que tienen contratos militares han establecido su sede en MacArthur, en el sistema Kilian, para poder estar bien cerca de los astilleros espaciales. Por su parte, el sistema Stanton fue vendido para financiar el proyecto SynthWorld. Los cuatro propietarios principales de los planetas de ese sistema son MicroTech, Hurston Dynamics, ArcCorp y Crusader Industries. Aunque los planetas de Stanton sirven ahora como sus centros principales de producción, centenares de corporaciones más pequeñas han alquilado espacio en los planetas para sus propias sedes corporativas.

Comercio entre culturas

Los Xi’An

El Departamento de Comercio de la UEE vigila atentamente la importación y exportación de productos entre la UEE y los Xi’An. Las compañías humanas que deseen comerciar con bienes y materias en bruto deberán obtener una licencia de importación o exportación de manos del gobierno. Durante el proceso de concesión de la licencia, el Imperio analizará el historial comercial de la compañía, comprobará los antecedentes de sus ejecutivos, y cobrará con creces por la oportunidad de poder comerciar con una raza alienígena. En pocas palabras, la UEE está intentando discernir si los tratos comerciales hechos por esa compañía beneficiarán al Imperio. La opinión general de la UEE considera que una cantidad saludable de comercio es una muestra de buena voluntad política. Sin embargo, hay algunos elementos del Imperio que están aterrorizados ante la idea de acabar volviéndose demasiado dependientes de productos del exterior, de forma que procuran aprobar o vetar estratégicamente los acuerdos de comercio. Las corporaciones mercantiles (tanto las humanas como las Xi’An) encuentran esto infinitamente frustrante, dado que a ellos les parece que los acuerdos son aprobados o denegados por razones estrictamente arbitrarias. ¿Cómo afecta esto al comerciante común? Bueno, técnicamente, un comerciante de la UEE (Ciudadano o Civil) necesita una licencia para poder comercial con los Xi’An, pero por lo general todo se reduce a una cuestión de volumen. Si eres un comerciante que solamente posee una Freelancer llena de mercancía, probablemente no les va a importar mucho. Si posees una flota de Caterpillars, entonces sí que les importará.

Los Banu

Siendo una cultura comercial, los Banu se aseguraron de que casi desde el primer momento se aplicaran unas disposiciones prácticamente intratables para el comercio. Basta decir que el Acuerdo Interestelar para la Paz y el Comercio del 2348 no se llamaba originalmente así. Por lo tanto, existe un inmenso mercado de libre comercio entre estas dos culturas que ha ido calando a lo largo de los siglos. La UEE ha intentado moderar el flujo de productos entrando y saliendo del Protectorado Banu, pero con poco éxito, y hay dos razones importantes de por qué:

  • Su organización: El Protectorado Banu es un conglomerado de planetas independientes, de forma que resulta difícil negociar con ellos protocolos comerciales que los afecten a todos. De hecho, hay tres propuestas distintas que han sido presentadas durante los últimos diez años y que todavía esperan ser revisadas en el siguiente Encuentro.

  • Su localización: Aunque hay un cúmulo de sistemas Banu en un “lado” de la UEE, también han reclamado sistemas aislados repartidos por todo el universo; uno en espacio Vanduul, otro en espacio Xi’An, que nosotros sepamos. La UEE todavía no está segura de cómo llegaron hasta allí.